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miércoles, 4 de enero de 2017

El cambio

Cambio de año.

Cambio de vida, cambio de estado y de relax compartido entre  nuevos horizontes.
La muerte se duerme  y,  los nuevos compases con su tic tac, nos  acompañan  en  un nuevo caminar.

La silla de cuatros ha florecido en sus astillas, y ha quedado  redondeada por el sendero del río de la vida. Perenne y cabezona  en su lento y sereno  caminar hacia el mar.
Todo vuelve a su ser.

Hay nuevos protagonistas y nuevos compases... pero ya tan  sólo nos queda disfrutar de la sencillez de los pasos bien dados.  Disfrutar de los  globos rojos y calientes,  que hacen que el   trayecto sea  una elevación diaria  hacia el gran   corazón   . Hay  mil sensaciones de poderio dentro de mi,  por haber  ganado finalmente al destino. Siento que vivo    en  un espejo fuera de otro espejo que es el mundo. Y que en ese nuevo mundo sólo hay luz en ti y en
tus  mañanas . Mañanas  limpias donde se  enlazan  nuestras  manos  en una elaborada pasión en B&W,  . Esas caricias que se funden contentas entre sonrisas de sexo y de amor . La manera más bonita de comenzar un nuevo  día con nuevos retos por superar.

Contentos siempre,  por  habernos  conocido .
Contentos siempre  , por habernos rescatado .
Contentos,  por formar una familia única e irrepetible en la historia de las segundas familias.
Una verdadera familia, donde todos los miembros se ayudan y se  apoyan .
Es una  llegada  a casa porque sientes que  ese " nosotros " es  la casa más bonita del mundo

Desde que nacemos,  tenemos la extraña sensación de búsqueda,  de algo que nos ha de suceder . , pero que no sabemos si  tendremos la fortuna de encontrar .  Yo siempre digo que es amor.  Un amor puro y del bueno.
Normalmente ello es la vida. Camino de sensaciones que nos hacen perdernos  y  encontrarnos constantemente . Relatividad y resiliencia en momentos únicos  irrepetibles que hacen que te superes y vayas escalando posiciones espirituales y de sabiduría. No hay otro camino en ese aprendizaje, tan sólo a través de las experiencias podrás llegar a esa meta.

Pero cuando ya lo has encontrado , entonces  , en ese momento te preguntas  ,  qué has de buscar más.  . Porque somos buscadores de sensaciones y experiencias .

Pero , Cómo sigue el cuento.  Normalmente es un " comieron perdices y vivieron felices"...  aunque tan felices es ,  que sientes que esa historia de amor , es la historia única e irrepetible en el tiempo.
Este año , parte desde esa premisa . De objetivos encontrados y materializados.  Claro que ya no es uno , son dos.  Dos amigos que se encuentran en el tiempo y conectan sensaciones maravillosas de amor y fraternidad. 

Empiezo el año recordando otro año.  El que se ha ido. El que ha  pasado , el que ya no mueve molinos . El que ha sido  el mejor  de mi vida , también el peor. La vida y sus contradicciones. 

Para que puedas a qué me refiero

martes, 10 de mayo de 2016

Primavera, 26 de abril de 2.016, una fecha marcada en  mi calendario de vida...


Aquel día nada hacia presagiar ... Ella había decidido partir hacia el más allá, como siempre había vivido, sin hacer ruido y sin molestar... El médico nos notificó su fallecimiento.
Recuerdo que el océano se abrió en mis ojos. Ya estaba, ya había pasado. La muerte era eso, dejar una terrible sensación de nostalgia y de "The End"... No había nada más. Sólo triste despedida. Pero ¿por qué yo no lo sentía así?. ¿ Por qué yo no sentía esa sensación de viaje hacia el más allá?...
Creo que ella siempre supo viajar en todos los aspectos de la vida y , es por ello, que seguía allí en esencia, ayudándonos a superar su partida tan inesperada pero tan esperada a la vez, llevaba tanto tiempo enferma, que no nos creíamos que finalmente, se hubiera ido.

Recuerdo que una sensación muy encontrada se apoderó de mí. Era libre. Culminaba así una etapa , un volumen de mi vida para archivar en lo más recóndito de mi memoria. No quería seguir sufriendo lo que ya había sufrido durante tantos años. Ella me liberaba por fin de mi preocupación como hija amante, que cuidaba  de su madre enferma. Mi vida se abría en todos los aspectos y formas. Era dueña de mi tiempo en todos los aspectos.

El amor se abría paso entre lágrimas repartidas entre la mayor de las felicidades y, la peor de las experiencias, la muerte de mi madre tierra... de mi mentora, de mi amiga, de mi alma senior. De muchos títulos  que alumbraban ese formato de Venus en mi mundo.

A pesar de mi bloqueo inicial que supuso esa despedida abrupta e inesperada, decidí que debía ser fiel a mí misma, y continuar con la experiencia de vida que se abría ante mí.
Mi amor, mi pareja, mi compañero, me hacía bailar sobre mis penas. Mi cuota de sufrimiento se había relativizado hasta lo más alto de mi autocontrol impuesto en emociones. Reía , bailaba, lloraba, cantaba...

Decidí darme sólo  un poco de  tiempo de dolor y sonrisas. De despedidas y de bienvenidas. Era tan sólo una mujer, sólo un ser humano, con unas terribles ganas de vivir y de sentir que mi vida tenía  sentido. Situaciones muy extrañas me arropaban en mi día a día... La primavera floreciente en ese amor inesperado y tan valorado, frente a ese invierno   frío de copos y de despedida blanca.

 Por supuesto, mi homenaje a mi madre fue como siempre quiso ella que fuera. Limpio, valiente, con mucho amor. Mi poesia ardía en mis mejillas mientras las palabras se escribían solas en un whatsapp de amor. Por fin volaba libre entre naranjas de fuegos que surgían de su crematorio. Nunca más sería la prisión de mi madre aquel cuerpo enfermo y debilitado por   la parte de la vida más cruel. La vejez. Ella vivía a través de mí... Aquella era mi promesa ante la falda negra de la dama de la guadaña. Mi rebeldía a no permitir que me doblegara por dejarme sin su compañía.   Mi madre seguiría viva a través de mí y de mis vivencias... No me permitiría que el olvido la engullera entre lápidas de palabras lloradas y secadas al sol de los veranos que continuaban. El sol brillaría a través de mis palabras escritas en este blog de superación de cansados de la vida...

lunes, 18 de abril de 2016



La vida en abril era maravillosa y, máxime cuando el amor te ilumina el camino.
Encontrar a ese compañero de vida era increiblemente aterrador. Estaba dulcemente sometida a su destino de amar y de amor. Qué gran ilusión. Volver a sentir toda esa pasión. Toda esa devoción de seducción y valoración personal.

De pronto, sus dedos querían recorrer toda la esencia y , no se conformaba con la poesía sofisticada y envuelta que tanto la había ayudado... Necesitaba más...
Necesitaba ser ella la poesía en boca de él. Necesitaba sentirse venerada mientras veneraba a su vez. No quería perderse esa sensación tan maravillosa de uno en el otro , de un ser completo y sensato convertido en un equipo de maravilloso encanto.

Él había aparecido en un camino brumoso de despeje de día maravilloso. Él había conseguido soplar las nubes  con su"te quiero" de aquel día. Sentirse fuerte y acompañada, la hacían sentirse invencible. Su paladín de rubios cabellos y de ojos inteligentes, hacía mucho más llevadera su vida de locura. Sus hijos mejoraban a pasos vistos y, no podía ni debía dejar de sonreír. Su paso por la vida, finalmente tendría esos finales felices que la  motivaban a seguir.

El comienzo de su historia de amor, había comenzado así. Cerrando puertas y abriendo ventanas. Ventilando el corazón de aires viciados y asfixiantes. Quería la frescura de su boca abierta para ella. Quería los segundos en sus horas. Quería su amor en su locura... El tiempo tenía una estructura diferente de aventuras. Y ella así lo sabía. Por fin, el tiempo estaba  de su lado, aunque tuviera que seguir luchando. Todo estaba  en su sitio , en el centro que era la línea de la vara de equilibrios. Se sentía como una  trapecista de vida en un circo de hipocresía social. La red de seguridad, la habían quitado de un tajo. Pero ella  después de tanta caída,  había aprendido a levantarse contenta y sin trabajo... Estaba entrenada y preparada. Levantaba el mentón con rebeldía y , sin sumisión. Fuerte, valiente, decidida, enamorada, querida, valorada... Cuántos adjetivos maravillosos que la hacían venerar ese momento de vida en comienzo. La antigua ella se dormía y se despertaba la mujer que era y que sería para toda esa nueva vida. La soledad ya no existía, sólo existía él en venerada sintonía...
Ay el amor, qué grande era aquella  medicina...

jueves, 14 de abril de 2016



Saliendo a la mañana, se dio cuenta de que su ayer, volaba entre brumas nebulosas de recuerdos por olvidar y conservar... La balanza saldría positiva cuando el equilibrio entre lo olvidado y conservado, se posicionaran en una única línea...
La vida sólo pasaba una vez, sólo se sentía en ese minúsculo grano de arena rodado por el reloj del tiempo.
El vértigo de la caída debías asumirlo tú, una importante lección de vida. Aquella era la lucha, sin duda. Sentir la vida mientras te sentías tú con ella.

La mañana era cálida de comienzo de flores voladas en primavera y, así se sentía ella. Renaciendo sobre pétalos de rosas blancas e inocentes. Nunca el miedo a las espinas la bloquearían de nuevo. Era una promesa fehaciente, nunca el rojo de la sangre la atraparía en miseria propia de escape emocional. Miraría la gota y  la diluiría con su saliva de curación. Ya no dolía.
Aquel pensamiento la hizo sonreír, la encantaba su nueva visión de la vida. No dejaría en manos de nadie su propio destino, aunque sí daría oportunidades para que se desarrollaran los mismos. El equipo logístico era muy importante para poder avanzar en una vida de problemas continuos. Ella debía aprender a delegar responsabilidades y obligaciones y, a asumir, derechos y privilegios. Aprender a no sentirse mal por ello. Al fin y, al cabo , lo había luchado con uñas y dientes. Se lo había ganado. Su propia metamorfosis la había liberado de su propia cárcel impuesta. Las arrugas de su ceño, así se lo recordaban.

Pensar mientras hibernaba su frustración, había dado sus frutos. Sus nuevas alas de libertad, estaban listas para empezar, de verdad, su paso por el mundo. Aquel pensamiento, la daba mucha libertad. La ayudaba a saltar entre sueños de objetivos por cumplir, por realizar, por disfrutar... el miedo se había dormido, se había despertado la voluntad, la actitud, la sonrisa de la primavera de su vida.
Había cerrado el último capítulo de libros de terrores en blancos y grises . Mirando hacia atrás , se dio cuenta de que el camino siempre estuvo iluminado por diminutas motas de luminiscencia interior, aunque el  túnel que   había sido su vida en los últimos años, había  desvirtuado su propia realidad. Caminar por la oscuridad tenía su propia recompensa, se había habituado a la noche del alma y, sus ojos la guiaban acostumbrados ya a esa neblina... todo llega, hasta lo que no queremos que llegue y, ella, se sentía saliendo del túnel de emociones hacia la mañana limpia y sin temores...



viernes, 1 de abril de 2016

Y de nuevo la primavera...


Hoy el sol se eleva entre las nubes oscuras.
Hoy el viento se calma entre mis manos desnudas.
Hoy la vida me mece curando  heridas
infligidas por los zapatos de espanto...

Hoy las hojas florecen en promesas no cumplidas
de flores adquiridas
que comienzan a florecer.
Hoy el aceite se desliza por la palma.
Hoy el sol se convierte en luna...


jueves, 30 de abril de 2015

Fuerte, fuerte, fuerte. Con determinación y paciencia.



Cuento tonto para niños rebeldes, que no lo son.


Había una vez, dos niños muy buenos y confundidos,  que no entendían qué diablos pasaba en su
pequeño mundo.
Había  una vieja malvada con sonrisa dulce, y mirada triste que los engañaba.
Y que poco a poco, los metía en una cueva de soledad.
Llenita de arañas y serpientes maliciosas.
Esos niños, tenían mucho miedo, porque nadie les cuidaban como ellos esperaban.
Las serpientes les querían picar. Y las arañas les aterrorizaban.

Pero ellos, tenían que esperar porque su mamá había ido a aprender a pescar. No lo entendían. Pero lo
hacían. Aunque esperar les desesperaba. A veces. Siempre.
Cuando las serpientes siseaban su sonido maligno por debajo de sus piernecitas, se apoyaban el uno
en el otro para saltar, e ir zigzagueando los dientes afilados de la maldad, en su estado puro.
 Qué miedo , ¿ verdad?.


Mientras,  su Mamá, seguía luchando contra la tempestad de un mar embravecido que la quería hacer
naufragar. A muchas islas desiertas tuvo que llegar, para reparar su maltrecha barquita de dolor y
soledad.
Contra el mar. Siempre contra el mar.

Todas las noches, bajo la alfombra estrellada de cometas de sueños, imposibles de realizar, o no, ¿quién sabe?,  recordaba cómo acunaba a sus pequeños con todo el amor de su amor.
Y se recordaba a si misma, que no volvería a dejarse vapulear.  Aun las olas más grandes, no la harían naufragar. Porque sólo se tenía a si misma y a su voluntad. Las olas mejorarían, el tiempo las calmaría.  Estaba segura de ello. Pero cómo dolían esos momentitos de soledad.
Necesitaba contárselo a sus pequeños heridos por la misma enfermedad.
 Era la única manera de protegerse y protegerles.
 Así que,  todas las noches, cogía con determinación y empeño, su  cuaderno de bitácora y,  con las brasas de la humilde hoguera, les escribía canciones de paz y tranquilidad.
Les sonaba sus moquitos del alma, tan difíciles de sacar. Pero ella sabía que, poco a poco y con muchos pañuelos, lo conseguiría. Esa determinación, llenaba sus días.
Aunque había veces , por las noches, que el oscuro, asqueroso y pegajoso chapapote, se adhería a su piel.

Como era una mamá lista, aprendió a quitarse esas manchas de fuel opacas y persistentes. Aunque, a veces,  perdía demasiado tiempo  y, ello, la retrasaba su camino de vuelta al hogar. Pero ella lo hacía con paciencia y alegría. Todo era su voluntad. Todo.

Pues bien, cuando se quedó sin hojas para escribir, pensó que ya era hora de regresar, ya había aprendido a pescar, y  no podía aprender más. Entonces, cogió todas las cartas del corazón escritas, las metió en una botella verde y estanca, y la arrojó al mar. Anunciando su regreso. Con tanta esperanza, con tanta felicidad...

Un día, los niños,  que como todos los días,  habían ido a la playa a lanzar su beso a la inmensidad , les cegó un reflejo como un espejo en medio del mar. El más intrépido de los dos, nadó hacia el reflejo, siguiendo un sonido disperso en el corazón.

Cuando abrió la botella, y leyó las letras que tan bien conocía, una sonrisa eterna en los labios se le curvó, porque su mamá estaba de regreso.
¡ Qué alegría , qué ilusión¡.
Volvían los cuentos, los abrazos, los ratitos de mamá. Qué felicidad.
 Su mamá  volvía por el mar sereno, navegando fuerte por el mundo, sin que nunca,  nada, ni  nadie  la hiciera naufragar, jamás.

Y así, abrazaditos, se sentaron a esperar.




miércoles, 29 de abril de 2015

Huye de la opacidad de la vida...



Todo a su tiempo.
Todo a su son.
Pero no te quedes dentro de tu corazón.
Comparte luz, comparte vida.
Comparte.

Que no se apague la luz.Tu luz. Tu Brillo. Tu matiz.
Hay mucha gente con luz.
Mucha. Búscala. Encuéntrala. Y sé feliz.

Con pequeñas cosas que nos regala la vida.
Flores, colores, olores. Gimnasios de vida.

No lo digo yo, os lo decís vosotros mismos cada mañana,
frente al espejo.

Por qué tengo de todo, y no soy feliz.
Porque estáis encerrados en conchas bonitas y opacas,
que os ciegan la luz de la vida.

Queremos más , más cosas. Pero no , no nos hacen feliz.
Sólo dependemos de ello. Nómadas errantes. ¿ De qué?.
No es pan, no es alimento, son plásticos, son elementos.

Porque hay demasiados estímulos. Porque vendes tu vida.

Es una guerra de Egos piripis y ébrios.
Que nos equivocan. Nos engullen en cada compra.
Compramos lo que podemos tener gratis. Nos vendemos
baratos, muy baratos.

Nuestro tiempo vale más, mucho más.
Y no quiero decir que dejemos de comprar, no soy una ilusa.
La economía es la economía.
Pero no permitas que te engulla.

Son todo estadísticas. Reflexionadlo, por favor, perded un minuto de
vuestro hermoso tiempo.
Comprar un coche, cambiarlo a los cinco años, porque es lo que nos
venden las revistas de coches, qué ironía  que sean ellos los que paguen a los fabricantes,
¿verdad?. Y por favor, no dejéis de comprarlas, soñar es gratis.

Pero qué sucede con ese tallercito de nuestro barrio, que guerrea para seguir abierto.
Tiene que competir con lo "incompetible".
Todos pagan sus impuestos. Y los impuestos
se pagan con nuestros respetos.

Por qué no arreglar lo que tiene solución, e irte, por ejemplo, ¡¡¡de viaje¡¡¡.
"Capitalizarte", no "descapitalizarte".
O, tener tiempo por tener tiempo, para hacer fotos con tu cámara del alma. Para tus recuerdos bonitos.
O, irte a perder un poquito , un poquito de tiempo a hacer compañía a una persona
sola. Desamparada, triste, cansada... A compartir , la vida.

Preciosas tardes de sillas de enea y pipas.

La humanidad, ¿dónde queda?.
En aquellos locos ilusos, extravagantes,
 que todavía creen que una sonrisa
no tiene precio. Que una ayuda desinteresada , no tiene peso.
Que ser amable, por ser, no tiene ejemplo. Por eso evolucionamos en el tiempo.

Creo y muy sinceramente, que estamos desevolucionando.

Nos hemos perdido.
Somos hormigas estúpidas que se están cargando el medio, en el que vivimos, ¡todos¡,
por cuatro zánganos, que anidan en nuestro tiempo de vida.

Por favor, reflexionad, que no lo hagan los demás.

Es vuestra la responsabillidad.
Y, hay luz. Sólo tenéis que salir y buscarla.
Y cuando la encontréis, por favor, no la apaguéis.
Jamás. Tu interruptor es tuyo. Que nunca, nadie , ni nada,
apague el  interruptor de tu vida.

Click. Ahí está la luz.