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domingo, 5 de abril de 2015

Maravillosa tarde de primavera. Domingo de Ramos del 2.015



Queridos Amig@s y nuevos Amig@s. Mundo,


                   Hoy Domingo de resurrección del 2.015. Acabo de resucitar, ¿ qué cosas verdad?. No es que me crea Dios ni nada por el estilo. Soy yo. Sólo yo. Cada vez me va gustando más lo que veo en el espejo y, eso es muy importante, porque no sólo me reconozco sino que además me gusto. No es que sea Narcisista, para nada. Pero desde mi recién descubierto egocentrismo, lo veo todo tan claro. Tan en su lugar. Es realmente, increíble. Fascinante. Como que dentro del mismo día haya dos situaciones tan completamente dispares y, seas capaz de flotar de nuevo desde una piscina de mierda, marrón y asquerosa, nauseabunda, "potosa". Arrrggg, paro que vomito. ¡ Qué misteriosos somos, estos, nosotros, los seres humanos¡. 
                Somos tan preciosos y son tan escasas las ocasiones que nos paramos a pensar en ello.  Si os soy sincera, me siento muy afortunada. Cuando la vida te pone tan cruelmente a prueba,  y a pesar de las caídas, hostias, bofetones, zancadillas. Simplemente, sigues, es que estás preparada . Por ello os invito a que hagáis una pequeña reflexión. Ahorrad vuestra energía vital para las grandes ocasiones de la vida, esas que te comen tanta energía de verdad, que como no hayas ahorrado,estás frito. Y no hablo desde una perspectiva financiero, ya tocaremos ese tema. Sino desde algo más profundo. Pensad que el dinero va o viene, pero siempre salimos adelante , de una manera u otra. Pero el sentimiento, el recuerdo es perenne en nosotros. Hoy lo comentaba con mi sobrino de 10 años. Él me hablaba del dinero, de lo que había conseguido ahorrar, pero que a la par, se sentía terriblemente a disgusto consigo mismos porque creía  que  él, no yo, no era bueno para nada. ¡Uf¡, es terrible sentirte así, a pesar de tener sólamente diez años. Va a tenis, que le encanta, pero su profesor le había dicho que no hacía bien el revés. y a pesar de todos mis esfuerzos por hacerle ver que cada uno somos únicos y especiales, que cada uno tiene una habilidad innata que a lo mejor Rafael Nadal no tiene... Él no conseguía salir de ese rulo que nos engulle en algún momento del día,  y no nos deja ver lo mejor que hay en nosotros mismos, la curiosidad, la aventura, el placer de descubrir dónde estamos nosotros. Y todo lo que nos queda por aprender y descubrir. Cosas que nos hagan sentir bien. Nos pasamos con las responsabilidades ya desde niños. ¿ Por qué no nos enseñan a ser feliz?, ¿ nos dan pautas?.

Bueno, querid@s amig@s, es tarde y mañana día raro. Así que voy a invernar a mi cama, para que la naturaleza haga su magia y mañana me haya cargado las batería por lo que pueda acontecer. 

Un abrazo para vosotros, otro para la vida. Y no lo olvidéis, la felicidad está a vuestro alrededor, no la menospreciéis . Es fácil engancharse a ella. 

Que descanséis apaciblemente.


Bárbara.