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miércoles, 15 de abril de 2015

Viendo llover desde el trópico.



Querido Mundo,

Mi instinto viajero esta tarde se ha convertido en nómada errante de sentimientos y aventuras.
Es tanto lo que la imaginación puede hacer por nosotros, que me voy de aventuras.

En esta tarde lluviosa de luces rasgadas y calladas gotas de humedad , me traslado al trópico , y a su flora natural.
Olores sabrosos , verdes intensos, sonidos dispersos.
 Todo suena, nada se oye. Es todo una cacofonía de ruidos preciosos y voluptuosos.
Sinfonías, arias. María Callas en todo su esplendor.

Los piares de la música inundan mis oídos , y yo por inercia , tecleo mi sonido.
Graves, agudos, tonos escalados de magia y hechizos.

Y mientras tecleo mi piano, mis dedos vuelan hacia el deseo. Hacia el deseo de lo conocido desconocido. Como el aleteo de las mariposa en pleno vuelo. Soy como una mariposa emperatriz en pleno turismo emocional. Subo con las notas altas, bajo con las graves, mientras abrazo mi alma. Sintiendo.

Nada ni nadie me lleva, sólo me dejo fluir, esa es mi libertad , mi búsqueda personal. Qué contradicción...Quién me iba a decir que la felicidad estaba tan cerca , y yo, miope de mí, la dejaba escapar. Qué  sencillo es abrazarla y dejarte llevar por ella.

La arena borra mis huellas , mientras las olas arrastran las penas.

Mi reloj de arena, lo sabes, se contonea, coqueta y discreta. Sólo tú lo sabes. Sólo a ti te lo he mostrado. Y ese, es nuestro recuerdo y nuestro secreto.
 Porque sienta tan bien  tener secretos.
Te hace dueño de pequeñas vivencias. Te sientes el amo de tu tiempo.

 Para qué cantidad, si tenemos calidad, ¿verdad?. Tenemos aventuras enfrascadas en pequeños tarros de arena dispersa. Corriendo a contracorriente por un deseo incontrolable de estar solos en nuestro momento. Buscarnos por la noche, buscar juntos nuestro discreto nido de deseo y acción. Riendo y saboreando la vida.

Quién nos lo iba a decir , que en mi viaje al trópico , correría  mil aventuras.

Aventuras encerradas en nuestro reloj de arena, y en nuestra retina . Así  de simple y eterna. Es mi regalo a una noche sinfín , de olor a lilas, correteando yo sóla  por Madrid. No tardes en encontrarme, quiero compartir contigo este recuerdo... y sonar el jazz juntos mientras nos morimos de amor reflejados el uno en el otro.


Gracias vida. Gracias por tus oportunidades. Grito por mi encuentro en el tiempo del deseso preconcedido. Serás mío, no sé cuando ni en qué apariencia, pero serás mío hasta el fin de mis días...


Bárbara y.....